El trabajo, educación, entretenimiento y socialización en casa vía plataformas digitales seguirán siendo el día a día de la sociedad mexicana después de la pandemia. 

 

 

Durante 2020, las telecomunicaciones se posicionaron como el segundo sector, después del de la salud, en importancia para el aparato productivo nacional en este año de crisis de salud pública y económica global. La disponibilidad de redes de conectividad a lo largo y ancho del territorio nacional, han permitido continuar con la operación productiva, educativa, cultural, informativa y hasta de entretenimiento durante el confinamiento y la parálisis social y económica.

 PIB telecom 2020

Es así como se ha ratificado el carácter esencial de las telecomunicaciones para los individuos, hogares, empresas, gobierno y en general, todos los agentes económicos.

No obstante, a pesar de su dinámica contracíclica en su trayectoria de largo plazo con respecto a la evolución del Producto Interno Bruto (PIB), este sector ha padecido de los estragos y la recesión económica provocada por la pandemia durante este 2020.

 

Dinámica Sectorial en 2020

En su dinámica de largo plazo, este sector se ha caracterizado por ser procíclico en tiempos de auge económico y contracíclico en periodos de recesión. De esta manera, como lo muestra la gráfica subsecuente, durante 2017-2018 los ingresos de telecomunicaciones y el PIB de México registraron trayectorias similares de crecimiento. En contraste, durante 2019 mientras la actividad económica decreció en promedio -0.3%, este sector creció 4.2%, en términos anuales.

En el transcurso de 2020, se identificaron dos tendencias encontradas en la evolución de los ingresos de la industria. Durante el 1T-2020, mientras la economía cayó -1.3%, las telecomunicaciones crecieron a un ritmo de 8.0%, esto es una dinámica contracíclica. Sin embargo, ya en el 2T-2020, la crisis pandémica llevó a la economía a una reducción del PIB de -18.7%, lo que provocó un efecto de ‘succión’ sobre el sector de las telecomunicaciones y decreció -10.7%. No obstante, como se refería anteriormente, en el 3T-2020 en tanto la actividad productiva se redujo -8.6%, la dinámica logró remontar y alcanzar un crecimiento anual de +1.7%.

La parálisis generada por las restricciones de movilidad social derivó, en gran medida, en la caída de varios sectores de la economía nacional, entre ellos el de las telecomunicaciones. Esta provocó una contención de demanda de servicios que, aunada a la menor disponibilidad de recursos de las familias y empresas por el incremento en el desempleo y la baja actividad económica, resultó en un menor consumo de servicios y adquisición de equipos, especialmente de aquellos móviles.

 

Proyecciones para 2020 y 2021

Durante 2020, a pesar de la recuperación registrada durante el tercer trimestre, se espera que el sector de las telecomunicaciones registre una contracción de -1.1%, en un escenario promedio. Ello al alcanzar un monto absoluto de $493.6 mil millones de pesos (mmp) constantes por la venta servicios de voz y conectividad aunado a la comercialización de equipamiento móvil.

Como se refirió anteriormente, esta dinámica es atribuible al cese en la apertura de los negocios y empresas, así como por la parálisis social y productiva durante la primera mitad del año que se tradujo en un menor consumo de servicios, especialmente de aquellos móviles que contribuyen con 6 de cada 10 pesos (57.9%) generados de manera sectorial.

 

El segmento que registraría el mejor desempeño durante 2020 sería el de la TV de Paga, que comprende el conjunto de servicios convergentes provistos por los operadores tradicionales de cable. Estos alcanzarían en su conjunto un crecimiento anual de 7.5% en términos de ingresos con un monto de $113.2 mmp y una contribución de 22.9 de cada 100 pesos al agregado sectorial.

La creciente preferencia y demanda por la contratación de servicios empaquetados (internet, telefonía, TV de paga y/o plataformas de contenidos bajo demanda), especialmente a partir de la implementación del teletrabajo, la teleducación y el entretenimiento en el hogar, que conjuntamente han impulsado la dinámica de ingresos de estos operadores.

 

En tanto, la suma total de ingresos generados por los operadores móviles durante este periodo será de $286.0 mmp, cifra 2.6% menor en su comparativo anual. Este segmento será el de mayor repunte al superar la drástica caída de -18.2% registrada durante el 2T-2020.

 Ingresos telecom 2020 CIU

El segmento que durante 2020 continuó con su trayectoria a la baja, a pesar de la creciente necesidad y preferencia por contar con acceso a la banda ancha en el hogar fue el de las telecomunicaciones fijas. La reducción del consumo de servicios de voz, así como el continuado proceso de ajuste de tarifas a la baja provocarían ingresos 5.7% inferiores a los de 2019, con un monto de $94.4 mmp, es decir 2 de cada 10 pesos que se generan en el sector.

A pesar de la mayor demanda de conectividad y servicios digitales para el teletrabajo y la teleeducación, esta y otras industrias integrantes del aparato productivo nacional, han sufrido los estragos de la pandemia en términos de su contribución económica. Sin embargo, sorprende la resiliencia del sector de las telecomunicaciones que logró recuperarse en la segunda mitad de 2020 del impacto de la menor actividad económica y del confinamiento social durante el año.

La senda del sector de las telecomunicaciones para 2021 se vislumbra positiva, ante la llegada de la vacuna contra el coronavirus y las optimistas proyecciones de crecimiento de la actividad económica mexicana. Así, se espera importante repunte significativo en el sector, que incluso supere el crecimiento registrado durante 2019 (4.2%).

El principal factor de impulso de crecimiento sería la redinamización de la actividad económica y consecuentemente, la mayor capacidad de compra por parte de los usuarios mexicanos. Asimismo, la aceleración en la digitalización social generada por la crisis pandémica detonará el consumo de servicios de conectividad.

El trabajo, educación, entretenimiento y socialización en casa vía plataformas digitales seguirán siendo el día a día de la sociedad mexicana después de la pandemia.