Los usuarios gastan en promedio $4,384 pesos por la obtención de un reloj inteligente, lo que representa una cifra mayor a los $4,058 pesos que desembolsan por adquirir un smartphone.

 

 

Actualmente, los teléfonos inteligentes y la conectividad móvil han logrado permear a una gran proporción de individuos en el país, cambiando la forma en la que la gente se comunica y realiza muchas de sus actividades diarias. El siguente eslabón que ha emprendido esta ruta es la interconexión digital de todos los objetos o ‘Internet de las Cosas’ (IoT por sus siglas en inglés).

Uno de los primeros desarrollos pionero en encabezar esta tendencia hacia su masificación ha sido el reloj inteligente o smartwatch en inglés. Desde su entrada al mercado en 2012, los principales fabricantes de equipos y de la industria relojera, han desarrollado estos dispositivos, llamando la atención de los consumidores, al convertir estos accesorios en mucho más que instrumentos para conocer la hora.

 smartwatch The CIU

En la actualidad hay relojes que cuentan con diversas funciones para hacer facilitar la rutina diaria, convirtiéndose en aliados para el trabajo, la salud, el deporte, y en general, para facilitar el quehacer cotidiano.

Mercado de Smartwatches en México

En México, de acuerdo con el estudio “Análisis y Dimensionamiento del Mercado de Smartwatches en México 2T-2020”, se contabilizaron un total de 9.4 millones de usuarios de smartwatches al segundo trimestre de 2020 (2T-2020), cifra que representa un nivel de adopción de 9.1% sobre el total de los mexicanos mayores de 12 años.

La adquisición de estos equipos implica un gasto adicional al de un smartphone, lo que genera una barrera para que el mercado mexicano los adopte de forma masiva atribuible al bajo poder adquisitivo promedio de la población. No obstante, el desarrollo tecnológico y la diversificación de ofertas han propiciado una aceleración en la tenencia de estos dispositivos.

Apple es el líder dentro de este mercado, al contabilizar una participación de mercado de 34.3% de los dispositivos en uso al 2T-2020. Esto se explica porque los equipos iPhone, que representan 12.3% de los teléfonos inteligentes en el país, son compatibles de manera óptima con esta marca de relojes, además de que estos usuarios eligen en promedio, otros dispositivos propios del fabricante para integrar un ecosistema de equipos conectados.

 

En segundo lugar, con una proporción muy cercana se ubica Samsung, con 32.4% del total de relojes inteligentes en manos de los mexicanos. Esta empresa registra el mayor reconocimiento de marca, pues 84.5% de las personas en México la conocen como desarrollador de equipos móviles. Adicionalmente es el principal vendedor de teléfonos inteligentes, con aproximadamente 1 de cada 3 equipos en uso.

En tercer lugar, se encuentra Huawei con 1 de cada 10 relojes conectados en el país, marca que ha logrado incrementar su huella dentro del mercado mexicano en los últimos años.

Posteriormente, se encuentra Fitbit con 9.3% del total, marca pionera y especializada en el desarrollo de sensores y monitoreo personal de salud y actividad física.

El restante 13.9% se encuentra atomizado entre diferentes fabricantes, algunos de ellos enfocados en usuarios de gama alta y otros intentando adentrarse al mercado masivo, todos en búsqueda de implementar estrategias de negocio con base en el conocimiento de los hábitos de uso, preferencias y características de los usuarios en México que les permita hacerse de una porción del mercado.

 

Perfil del Consumidor Mexicano

Actualmente, los usuarios gastan en promedio $4,384 pesos por la obtención de un reloj inteligente, lo que representa una cifra mayor a los $4,058 pesos que desembolsan por adquirir un smartphone.

Los principales usos que los dueños de estos equipos reportan son recibir notificaciones, escuchar música, monitoreo de salud, seguimiento de rutinas de ejercicio y uso de alarmas.

Sin duda, en un mercado que se aproxima aceleradamente a la adopción universal de smartphones y conectividad móvil, los relojes inteligentes son uno de los dispositivos pivotales en la transición a la apropiación creciente de objetos conectados.

Junto con otros desarrollos como las bandas inteligentes, asistentes de voz, televisores, entre muchos otros, cabe anticipar que estos continúen su avance a convertirse en un accesorio de conectividad habitual del consumidor mexicano.