Las Máquinas Inteligentes reducen hasta 90% el tiempo de puesta en marcha; la mayoría de los ejecutivos ven a la transformación digital como objetivo estratégico.

 

Optimizar el proceso productivo es siempre una tarea fundamental para la mayoría de las industrias, sin importar su sector. A fin de lograr este objetivo, es necesario invertir en la automatización industrial, así como en Máquinas Inteligentes y otros recursos de la Industria 4.0 ya disponibles en el mercado.

Más allá de las numerosas ventajas de la automatización, un hecho que ha potenciado el crecimiento de la industria y las empresas, es la pandemia causada por el nuevo coronavirus. 05 maquinas inteligentes rockwell automation smart machines

Las organizaciones han tenido que adaptar su modus operandi debido a la interrupción de la producción por la suspensión de los empleados de sus puestos de trabajo. Las empresas que ya contaban con recursos internos de automatización, obviamente han podido adaptarse más rápido al cambio y por ende, están mejor posicionados. Este nuevo escenario mundial produjo algo esencial: la discusión sobre la implementación de la tecnología industrial, específicamente enfocada a la Industria 4.0 o el “Internet Industrial de las Cosas” (IIoT).

El uso de Máquinas Inteligentes, por ejemplo, ofrece un rendimiento en tiempo real y datos operativos de fácil acceso. Estos datos permiten tomar decisiones que se basan en información 100% asertiva, lo que reduce en hasta 15% el tiempo improductivo (“downtime”); aumenta en hasta 20% la eficiencia; e incrementa la productividad de las fábricas con una reducción de 90% del tiempo de puesta en marcha y configuración (“setup”) de estas nuevas máquinas inteligentes.

Además, las "máquinas inteligentes" permiten un acceso remoto seguro para poder monitorear su rendimiento desde cualquier parte del mundo; y en este período de pandemia, reaccionar ante situaciones críticas casi de forma inmediata, equivale a ahorrar costos de traslado. La conectividad remota y segura también permite acceder a los programas de las máquinas inteligentes para modificar o reparar instrucciones, con el fin de realizar mejoras en tiempo real sin la necesidad de estar presente en el lugar. Lo cual, sin duda, es algo esencial en estos tiempos.

Ante tantos puntos positivos, queda una pregunta: ¿cómo aumentar el interés de las empresas que buscan aprovechar las ventajas de la modernización? Algo importante es difundir el tema entre las empresas del sector.

Una encuesta global, realizada por la firma Deloitte a 361 ejecutivos de empresas manufactureras, eléctricas, de petróleo y gas y mineras, arrojó que 94% de los encuestados consideran que la transformación digital es un objetivo estratégico principal para su organización y afirman que cuentan con el talento adecuado para apoyar estas transformaciones digitales, admitiendo que el talento plantea un nuevo desafío para las industrias.

Por otra parte, los ejecutivos informan que sus iniciativas de digitalización están impulsadas en gran medida por la mejora de la productividad y los objetivos operativos, esencialmente, aprovechando las tecnologías avanzadas, principalmente para hacer mejor las mismas cosas.

De esta manera, las empresas deben considerar el presupuesto en automatización como una inversión que generará competitividad y rentabilidad a mediano plazo. La pandemia mostró una realidad que ya viven muchas industrias: la continuidad del negocio durante una situación extrema.

El camino por recorrer es largo, pero invertir en el modelo 4.0 es una cuestión de supervivencia para nuestro parque industrial. Estamos en una época en la historia donde por primera vez no hay que esperar que la tecnología esté disponible; por el contrario, la tecnología ya está disponible y avanza velozmente; solo esperamos por la rápida adopción de ésta en la industria. Rockwell Automation es la empresa líder mundial en implementación de Industria 4.0 y está posicionada para apoyarles en este camino de forma escalonada y segura.