El trabajo en conjunto se enfocará en realizar el análisis y optimización de la seguridad de las tecnologías hombre-máquina, iniciarán con el robot Over Mind.

 

Robotics Lab y Kaspersky se aliaron para realizar el análisis y optimización de la seguridad de las tecnologías hombre-máquina. En un inicio de este trabajo en conjunto, Kaspersky América Latina se centrará en la investigación y análisis para mejorar la seguridad de Over Mind, el sistema cerebro computadora con robótica e Inteligencia Artificial que permite a personas con parálisis total o parcial de brazos y piernas alcanzar la movilidad sin la ayuda de terceros. Robotic lab

Over Mind es considerado robot para tareas domésticas ya que está compuesto por un casco con sensores magnéticos que permite controlar una silla de ruedas eléctrica y domótica con señales cerebrales e interfaces hombre-máquina. Esta tecnología fue diseñada para el beneficio de aproximadamente 60 millones de personas alrededor del mundo, o 1% de la población, que no se puede mover por si misma por distintas razones.

El robot trabajo con el sistema operativo de Android, cuenta con un GPS integrado y procesa los datos en la nube, características que lo hacen vulnerable a ciberataques.

Rodrigo Quevedo Silva, director general de Robotics Lab, explicó que esta alianza les permitirá avanzar en la última etapa de desarrollo del nuevo Over Mind X y maximizar las capacidades y aplicaciones del sistema; además de que les facilitará desarrollar protecciones más seguras para mejorar la calidad de vida e independencia de las personas que lo necesitan.

La Federación Internacional de Robótica (IFR) estima que desde ahora y hasta el 2021, el uso de robots de servicio para tareas domésticas crecerá 31% año tras año, seguido por el uso de robots de servicio para uso profesional (21%), y robots de servicio para entretenimiento (12%).

Dmitry Bestuzhev, director del Equipo de Investigación y Análisis para América Latina en Kaspersky, explicó que como parte del acuerdo, la empresa analizará los protocolos que usa el casco, la forma de comunicarse con las señales cerebrales, los puertos que utiliza, el nivel de exposición y la forma que estos agujeros se pueden ir corrigiendo en la etapa de diseño.

Asimismo, otros riesgos que se tomarán en cuenta serán los ataques de hardware, firmware/OS, así como ataques a la aplicación; y se estudiará el potencial efecto de sus vulnerabilidades a sus desarrolladores, ya que es posible que algunas resulten en daños o filtraciones de datos, perturbación de la infraestructura y hasta pueden tornar al robot inoperable.

“Los robots pueden ser presa fácil de un ciberataque. Por ejemplo, si no utilizan mecanismos seguros y confiables en la actualización y firmado digital de su firmware o su software, pueden ser susceptibles a un ataque a la cadena de suministro, o si utilizan los nombres de usuario y las contraseñas por defecto, cualquiera podrá identificar la dirección IP del robot, modificar sus archivos de configuración y/o cambiar su funcionamiento”, comentó Bestuzhev.