Si las empresas cuentan con herramientas confiables que les permitan detectar las amenazas de fraude de manera eficiente, los negocios tendrán más posibilidades de crecer en un entorno digital seguro.

 

Las medidas de confinamiento durante la pandemia de COVID-19 tuvieron un impacto directo en la aceleración del proceso de transformación digital. El e-commerce y el uso de servicios financieros digitales crecieron durante este periodo. No obstante, a la par de este crecimiento exponencial, la amenazas de fraude también aumentaron.

 

De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), durante el primer trimestre de 2021 se registraron 1 millón 322 mil 101 reclamaciones por fraude cibernético. Un millón 230 mil 845 de las reclamaciones iniciadas correspondieron a comercio por internet, de las cuales cerca del 50% corresponden a operaciones realizadas por personas físicas, mientras que 45 mil 373 estuvieron ligadas a banca móvil. El monto reclamado por estas operaciones fraudulentas ascendió a más de 3 mil millones de pesos. pagos en linea

 

La Condusef estima que la proporción de quejas por fraudes cibernéticos ha pasado de 42% en 2017 a 70% en 2021. En este contexto, las empresas deben buscar alternativas para protegerse ante la amenaza de fraudes, sin descuidar el crecimiento de su negocio.

 

La detección de usuarios fraudulentos resulta ser muy efectivo para un negocio en varios frentes. En primera instancia, ayuda a disminuir el riesgo de sufrir fraude y, por lo tanto, pérdidas económicas derivadas de este delito. De manera simultánea, la tasa de aprobación aumenta, brindando a los usuarios y negocios una mejor experiencia y con mayor seguridad.

 

Sin embargo, esta situación no es exclusiva de las empresas que se dedican al comercio electrónico, otros jugadores del ecosistema digital como las fintech, lenders, procesadores de pago o wallets electrónicos también son susceptibles a estas amenazas. Además de identificar y frenar las operaciones riesgosas, es importante impulsar las transacciones legítimas, pues debido al endurecimiento de reglas de pago, algunas empresas o instituciones financieras cierran la puerta a transacciones legítimas por considerarlas sospechosas.

 

Optimizar la tasa de aprobación de un comercio puede ayudar a incrementar sus ventas. De acuerdo con el informe Retail Playbook: Tu crecimiento es nuestro objetivo 2020, elaborado por Google, una experiencia de compra sin fricciones maximiza las ventas. En caso de ofrecer una experiencia móvil de excelente calidad, las probabilidades de que los usuarios compren desde sus teléfonos aumenta hasta en un 82%.

 

¿Qué puede hacer la prevención del fraude por tu negocio?

 

De acuerdo con Bayonet estos son algunos beneficios de contar con herramientas para la prevención de fraude:

● Mejor experiencia de compra

● Transacciones sin fricciones

● Disminución de contracargos

● Incremento en tasas de aprobación

● Mayor porcentaje de fidelización de clientes

● Mayor tasa de Retorno de Inversión (ROI)

● Mayor ticket de compra promedio

● Aumento de ventas

 

¿Cuál es la solución?

 

Datos de Bayonet señalan que contar con una red de inteligencia colaborativa aumenta de manera significativa el nivel de precisión para la detección de fraude, pues muchos usuarios cometen este delito de forma recurrente entre empresas de la misma industria.

 

La plataforma ha detectado que entre 20% y 30% de los usuarios fraudulentos del sector Fintech son recurrentes. Ubicar estas cuentas y detener sus transacciones a tiempo ha traído beneficios como un porcentaje de prevención de fraude de hasta 99.5%.

 

Si las empresas cuentan con herramientas confiables que les permitan detectar las amenazas de fraude de manera eficiente, es decir, sin ser restrictivas y sin limitar las compras de los clientes potenciales, los negocios tendrán más posibilidades de crecer en un entorno digital seguro. Esto, a su vez, se traduce en más operaciones exitosas, menores tarifas para el mercado y una economía digital mucho más aceitada en donde todos sabemos quién es quién.