Iniciativas como El Buen Fin, crisis como la COVID-19 y fechas tradicionalmente comerciales como la ya muy cercana Navidad, están empujado a muchas marcas a participar activamente en el mundo del comercio electrónico, algo fundamental para continuar en el mercado actual bajo la nueva normalidad.

Claudia Gomez Llamas Estamos a sólo un año de que El Buen Fin celebre sus primeros diez años de existencia en nuestro país, la iniciativa que surgió en 2011 con el propósito de reactivar la economía fomentando el consumo interno, y de alguna manera inspirado en el Black Friday o Viernes Negro que se realiza en EUA desde 1961, y cuyo nombre nos da una idea clara del objetivo, el término “negro” se refiere al Estado de Resultados de los comercios, que durante este periodo, pasa de números rojos a negros gracias al superávit.

Este año, el Buen Fin en México tiene entonces un objetivo mayúsculo, pues como todos sabemos el consumo interno se ha desplomado en los últimos meses por varios motivos, siendo uno de ellos la pandemia de COVID-19. Adicionalmente, el reto se plantea complejo pues se busca evitar aglomeraciones que puedan poner en riesgo la salud de la población. Por ello, se realizará del 9 al 20 de noviembre de 2020, ampliando su duración de tres a doce días.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Ventas Online (AMVO), el 20 por ciento de los comercios y marcas esperan que el ecommerce represente más del 30 por ciento del total de sus ventas en 2021. Asimismo, el 50 por ciento de las empresas en México está duplicando su crecimiento en internet y dos de cada 10 registran crecimientos mayores al 300 por ciento, según el Reporte 4.0 sobre el impacto de COVID-19 en la venta online, elaborado por la misma asociación. Estos números y la coyuntura actual presagian que las ventas romperán récords y las cifras pasarán a la posteridad como todo un acontecimiento ¿por qué? Porque hoy, tras ocho meses de encontrarnos a resguardo en nuestros hogares debido a la COVID-19, nos hemos vuelto mucho más capaces y confiados para adquirir cualquier cantidad de productos y servicios, a través del comercio electrónico, la opción de compra que sin duda será de las favoritas en estos doce días de ofertas.

De acuerdo con el Termómetro de Consumo elaborado por Kantar, el comercio electrónico ha aumentado en México 123 por ciento durante la pandemia debido a que la gente ha optado por esta alternativa de compra para evitar trasladarse y contagiarse. Por su parte, las medidas de confinamiento tomadas en casi cualquier población empujaron a los negocios -grandes y pequeños- a replantear sus estrategias de comercialización para, más allá de no quedarse rezagados, continuar activos económicamente e ir solventando la difícil situación actual.

La crisis de la COVID-19 ha reforzado la importancia de la agilidad, la eficiencia y la resiliencia. Los negocios necesitan ahorrar costos, así como desarrollar con mayor capacidad y solidez, y para lograr ambas, la solución es la digitalización y la conectividad.

Durante la crisis, aquellos que estuvieron completamente conectados tuvieron una ventaja significativa, mientras que aquellos que no, hoy están tratando de ponerse al día. La crisis de COVID-19 ha sido un acelerador masivo de lo digital, reforzado por las necesidades centrales de que todo sea remoto, resistente, eficiente y sostenible.

De esta forma, ante el incremento de las ventas en línea, el contar con una plataforma de comercio electrónico ya no es suficiente. Es vital que la infraestructura esté totalmente habilitada para ofrecer una experiencia satisfactoria al usuario y por ello, cabe considerar factores como precio, logística, facilidad de uso y atención postventa, siendo ésta un punto importante en la experiencia digital del usuario.

Para los nuevos compradores que han ido surgiendo, ofrecerles la mejor experiencia en compra es sin duda el principal diferenciador entre un negocio exitoso a largo plazo y otro con éxito repentino. Además, se debe tomar en cuenta que, de acuerdo con la consultora Kantar WorldPanel, México quintuplicó su penetración en el canal de comercio electrónico en 2020.

 

Iniciativas como El Buen Fin, crisis como la COVID-19 y fechas tradicionalmente comerciales como la ya muy cercana Navidad, están empujado a muchas marcas a participar activamente en el mundo del comercio electrónico, algo fundamental para continuar en el mercado actual bajo la nueva normalidad. 

Finalmente, es importante decir que, para estar en línea con esta nueva normalidad, no todas las empresas deben tener necesariamente un canal de comercio electrónico propio. En el sector B2B es sumamente habitual que las marcas ofrezcan sus servicios y productos a través de la infraestructura digital de sus distribuidores y socios comerciales, quienes aportan su experiencia y conocimiento para preservar la reputación y buen nombre de sus clientes. 

Entonces, ya no hay pretextos ni motivos para postergar más este tema en su negocio y así, formar parte de las ventas históricas que resultarán de El Buen Fin 2020.