Una imagen de diagnóstico clara impulsa un gran progreso en la prestación de atención médica, con lo cual se pueden obtener mejores resultados de salud y expectativas de vida para los pacientes.

 

Durante el inicio del mes de octubre, muchos estudios han revelado las últimas cifras del incremento del cáncer de mama en mujeres y hombres, además de las problemáticas a las que nos enfrentamos como sociedad para prevenir los impactos de esta enfermedad, que hasta ahora ha sido el padecimiento más común y la segunda causa de muerte entre las mujeres de América Latina y El Caribe. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a nivel global cada año se detectan 1.38 millones de nuevos casos y fallecen 458 mil personas por esta causa, mientras que 1% se da en hombres. Aunque las cifras son menos agobiantes para los varones, en ambas situaciones se recomienda comenzar con una cultura de detección a través de la autoexploración a partir de los 20 años de edad, con el fin de descubrir anomalías y prevenir cualquier posible riesgo en la salud.

barco monitores

Mucho se ha hablado de la importancia de ser consientes para saber detectar protuberancias en el seno, sin embargo, con el pasar de los años poco se ha dicho del papel que ocupan los equipos clínicos en la correcta detección del cáncer, por ejemplo, los monitores para la lectura de mamografías. En este sentido un correcto diagnóstico puede ser la clave para disminuir la tasa de mortandad por cáncer de mama.

 

Actualmente la mamografía es la herramienta más utilizada y con mejores resultados para la detección de esta enfermedad, no obstante, pese a su positivo impacto en la disminución y detección temprana del cáncer de mama, es importante saber que, si en un centro clínico no se cuenta con los equipos necesarios, es posible que no se detecten microcalcificaciones sutiles en los senos y detalles clínicos. Los diagnósticos precisos son la pieza angular para la mitigación de los impactos que causa el cáncer de mama y a reducir el índice de falsos negativos,” pues del 10 % al 15 % de los casos, la mamografía no mostrará un cáncer existente. Una imagen de diagnóstico clara impulsa un gran progreso en la prestación de atención médica, con lo cual se pueden obtener mejores resultados de salud y expectativas de vida para los pacientes.

 

El compromiso de un hospital con las imágenes de diagnóstico promueve una atención médica excepcional que beneficia tanto a los pacientes como a los médicos especialistas. La calidad de la imagen y el cumplimiento son fundamentales para lograr un diagnóstico confiable y en última instancia, un éxito. Por ello es necesario tener una infraestructura tecnológica que sea capaz de identificar los detalles más sutiles para ayudar en la detección precisa en etapas tempranas.

 

Un aspecto importante que como radiólogos y pacientes debemos saber es que, en las imágenes digitales de los senos, la calidad de la pantalla médica tiene un efecto directo en el resultado del estudio. La luminosidad de la pantalla y la resolución definida en megapíxeles son los factores más influyentes en la interpretación diagnóstica. Hay mucho espacio para monitores de 1, 2 o 3 megapíxeles en el sistema de imágenes de mama, pero cuando se trata del acto de detectar y diagnosticar exámenes de los senos, el estándar es un mínimo de 5 megapíxeles.

 

Según un estudio realizado por Barco acerca de la importancia de la calidad de imagen, 200 radiólogos en América y Europa comentaron sus interpretaciones, de los cuales 91% cree que la calidad de imagen es el aspecto de visualización más importante y de mayor impacto en la lectura de mamografías, mientras que 70% considera que la ergonomía de la imagen es fundamental para brindar un diagnóstico preciso.

 

Entre los desafíos más importantes en torno a la lucha contra el cáncer de mama, está la disminución de falsos negativos y generar un diagnóstico preciso, por tal motivo es fundamental que como médicos y pacientes tomemos conciencia de exigir monitores de calidad para el estudio, ya que 70% de los errores de diagnóstico en interpretaciones radiológicas, son de naturaleza perceptiva, es decir, el radiólogo no "ve" la anomalía en el examen por imágenes”.

 

La lucha contra el cáncer de mamá es tarea de todos, por ello, en el marco del mes rosa, resulta necesario que se identifiquen las formas de mitigar los daños que causan esta enfermedad, si bien la autoexploración es el primer paso para detectarlo, contar con monitores de calidad en el sector salud es pieza clave para generar diagnósticos precisos y confiables.