La evolución de la Banca Abierta ha sido dispar en diferentes partes del mundo, al tratarse de un movimiento en auge, sin embargo todo está destinado a un propósito común y nuestro deber es seguir impulsándolo para que sea por completo una realidad en el corto tiempo.

 

Pablo Viguera Cofundador de Belvo 1 1 

El Open Banking es una iniciativa pionera diseñada para aumentar la competencia y la innovación en el sector bancario. Es el primer intento significativo de utilizar la tecnología para reequilibrar los mercados en favor de los consumidores.

Su objetivo es permitir que los clientes bancarios compartan de forma segura, a través de interfaces de programación de aplicaciones o APIs, sus datos con terceros para que una amplia gama de empresas, financieras o no, pueda competir para proporcionar a los clientes bancarios mejores productos financieros, más opciones y precios más bajos.

En algunas partes del mundo se ha planteado desde un punto de vista normativo, como en la Unión Europea o en Reino Unido, y en otras, como en Estados Unidos, desde el punto de vista de mercado, partiendo de opiniones de entes oficiales que avalan el concepto de que los datos bancarios son de los clientes y que está en su potestad el poder compartirlos con terceros; en este contexto, el estado del Open Banking en Latinoamérica se presenta como una región a caballo entre estos dos marcos.

Algunos países como México y Brasil han optado por un camino similar al Europeo (PSD2), con un calendario de regulación e implementación por fases que aún arroja grandes incertidumbres sobre cuándo se podrá considerar que el Open Banking es una realidad tangible.

Por otro lado, Latinoamérica ofrece complejidades únicas como el hecho de que exista una elevada proporción de la población sin acceso a servicios bancarios (en algunos países por encima de 50%) y que el sector bancario, la infraestructura y los carriles son independientes en cada país. Por lo tanto, uno podría argumentar que existe la necesidad de pensar más allá del Open Banking, es decir, en Open Finance, el cual crea una fuente de verdad única de los datos financieros - estén o no en los bancos - a nivel pan-regional.

Así mismo, es una de las regiones más dinámicas a nivel de innovación Fintech, con un elevado número de compañías (1,200 fintech) que crece a fuertes ritmos año tras año y que sigue batiendo récords a nivel de inversión y financiación destinada a impulsar la innovación (la inversión recibida por el sector Fintech en Latinoamérica ascendió a 2.659 millones de dólares en 2019, según Finnovating).

Estas fintechs pueden usar e interpretar los datos bancarios accesibles a través de APIs Open Banking para crear nuevos y mejores productos. Por lo tanto, la Banca Abierta representa uno de los pilares que permitirán mayor crecimiento y oportunidades para el sector Fintech en Latinoamérica en los próximos años.

Finalmente, el Open Banking se trata de una auténtica revolución cuyo objetivo es la mayor democratización de los servicios financieros que no sólo derriba las barreras de entrada para muchos jugadores nuevos, como las fintech, si no que empodera a los clientes bancarios con sus datos - transaccionalidad, información de activos/cuentas, etc. - para que los puedan usar para los fines que estimen oportunos.

 

No obstante, la evolución de la Banca Abierta ha sido dispar en diferentes partes del mundo, al tratarse de un movimiento en auge, sin embargo todo está destinado a un propósito común y nuestro deber es seguir impulsándolo para que sea por completo una realidad en el corto tiempo.

Open Banking permitirá mayor crecimiento y oportunidades a las Fintech en los próximos años en Latinoamérica

Pablo Viguera, Co-Founder & Co-CEO de Belvo

El Open Banking es una iniciativa pionera diseñada para aumentar la competencia y la innovación en el sector bancario. Es el primer intento significativo de utilizar la tecnología para reequilibrar los mercados en favor de los consumidores.

Su objetivo es permitir que los clientes bancarios compartan de forma segura, a través de interfaces de programación de aplicaciones o APIs, sus datos con terceros para que una amplia gama de empresas, financieras o no, pueda competir para proporcionar a los clientes bancarios mejores productos financieros, más opciones y precios más bajos.

En algunas partes del mundo se ha planteado desde un punto de vista normativo, como en la Unión Europea o en Reino Unido, y en otras, como en Estados Unidos, desde el punto de vista de mercado, partiendo de opiniones de entes oficiales que avalan el concepto de que los datos bancarios son de los clientes y que está en su potestad el poder compartirlos con terceros; en este contexto, el estado del Open Banking en Latinoamérica se presenta como una región a caballo entre estos dos marcos.

Algunos países como México y Brasil han optado por un camino similar al Europeo (PSD2), con un calendario de regulación e implementación por fases que aún arroja grandes incertidumbres sobre cuándo se podrá considerar que el Open Banking es una realidad tangible.

Por otro lado, Latinoamérica ofrece complejidades únicas como el hecho de que exista una elevada proporción de la población sin acceso a servicios bancarios (en algunos países por encima del 50%) y que el sector bancario, la infraestructura y los carriles son independientes en cada país. Por lo tanto, uno podría argumentar que existe la necesidad de pensar más allá del Open Banking, es decir, en Open Finance, el cual crea una fuente de verdad única de los datos financieros - estén o no en los bancos - a nivel pan-regional.

Así mismo, es una de las regiones más dinámicas a nivel de innovación Fintech, con un elevado número de compañías (1,200 fintech) que crece a fuertes ritmos año tras año y que sigue batiendo récords a nivel de inversión y financiación destinada a impulsar la innovación (la inversión recibida por el sector Fintech en Latinoamérica ascendió a 2.659 millones de dólares en 2019, según Finnovating).

Estas fintechs pueden usar e interpretar los datos bancarios accesibles a través de APIs Open Banking para crear nuevos y mejores productos. Por lo tanto, la Banca Abierta representa uno de los pilares que permitirán mayor crecimiento y oportunidades para el sector Fintech en Latinoamérica en los próximos años.

Finalmente, el Open Banking se trata de una auténtica revolución cuyo objetivo es la mayor democratización de los servicios financieros que no sólo derriba las barreras de entrada para muchos jugadores nuevos, como las fintech, si no que empodera a los clientes bancarios con sus datos - transaccionalidad, información de activos/cuentas, etc. - para que los puedan usar para los fines que estimen oportunos.

No obstante, la evolución de la Banca Abierta ha sido dispar en diferentes partes del mundo, al tratarse de un movimiento en auge, sin embargo todo está destinado a un propósito común y nuestro deber es seguir impulsándolo para que sea por completo una realidad en el corto tiempo.