El proceso para que la electricidad llegue a nuestros hogares es complejo, pero funciona como una máquina perfectamente coordinada, para que podamos disfrutar de una vida más cómoda, gracias a la electricidad.

logo prodielLa electricidad es una forma de energía que utilizamos para hacer funcionar diferentes utensilios y herramientas necesarias en nuestra vida cotidiana. Nos hemos educado con la electricidad, y ahora es parte fundamental en la vida de cualquier ser humano, siendo un servicio tan sencillo como prender un interruptor.

Sin embargo, detrás de esa simple acción (prender o apagar un interruptor), hay mucho más que cables y circuitos: existe todo un proceso que implica a profesionales, instalaciones, inversiones, protocolos de actuación, que permiten que la electricidad llegue de la manera adecuada a cualquier rincón de nuestros hogares. Además, el sector eléctrico en México se ha posicionado como uno de los más importantes para el desarrollo y crecimiento económico del país.

Para comprender cómo la energía eléctrica llega hasta nuestros hogares, es necesario entender cuatro premisas básicas: generación, transporte, distribución e instalación.

En primer lugar, para comenzar a generar energía es necesario contar con la instalación de una central eléctrica, en donde existe un amplio abanico de tecnologías que, en función de su fuente de energía primaria, podemos encontrar centrales de combustión fósiles, las nucleares, las de ciclo combinado, o bien, las de energías renovables. Esta última se ha convertido en una prioridad para la mayoría de los países por sus beneficios en costos y reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera. En México, por ejemplo, a finales de 2018 se registraron 49 parques eólicos en operación, según la Amdee, y 38 parques solares, según la Asolmex.

Una vez que se cuenta con las centrales de generación, es momento de transformar la energía primaria en electricidad, es decir, la generación de energía; y de esto se encargan precisamente las centrales eléctricas. En cualquier tipo de central, excepto en las plantas fotovoltaicas, la fuente de energía primaria (carbón, gas, petróleo, viento, agua, etc.), genera movimiento para transformar la energía cinética en energía eléctrica. En el caso de las plantas fotovoltaicas, el sol incide en las células de los módulos fotovoltaicos, creando un campo de electricidad entre las capas que genera un circuito eléctrico, sin necesidad de movimiento.

Generada la electricidad, llega el momento del transporte –también entendido como Transmisión–. Esta parte del proceso se inicia cuando la energía generada pasa por un transformador que eleva el voltaje de la energía eléctrica a Alta Tensión para poder viajar a través de la red, con la menor pérdida posible hasta las subestaciones de distribución.

Las subestaciones de distribución son la parte del proceso más cercana a los consumidores finales. Toma la energía eléctrica de Alta Tensión y la transforma a un voltaje de Media o Baja Tensión, adaptada a las necesidades de los consumidores. Se conecta con ellos a través de líneas de distribución, las cuales pueden ser aéreas o subterráneas.

La electricidad entra a la instalación de nuestras casas a través de cables que van entubados en la pared, en el techo, en el aire o debajo de la superficie parque finalmente la energía llegue a su punto de uso final. El proceso para que la electricidad llegue a nuestros hogares es complejo, pero funciona como una máquina perfectamente coordinada, para que podamos disfrutar de una vida más cómoda, gracias a la electricidad.