El ransomware y la amenaza de ataques están creando cada vez más un entorno de agotamiento y presión entre los equipos de TI.
Los aseguradores cibernéticos pasarán de una cobertura basada en la prevención a una cobertura basada en la resiliencia en 2026. Tanto los aseguradores como sus clientes se enfocarán cada vez más en si las empresas pueden recuperarse con éxito de los ataques, en lugar de simplemente intentar evitarlos. El ransomware seguirá apuntando a las copias de seguridad, por lo que algunos aseguradores comenzarán a exigir pruebas de sistemas de respaldo locales y con inmutabilidad absoluta para otorgar cobertura. Estos reducen significativamente la exposición al proteger los datos de respaldo durante un ataque y permiten una restauración rápida y confiable para garantizar la continuidad del negocio.
En 2026, las organizaciones se verán obligadas a tomar más en serio la salud mental de sus equipos de ciberseguridad. El ransomware y la amenaza de ataques están creando cada vez más un entorno de agotamiento y presión entre los equipos de TI. En una encuesta reciente a profesionales de TI/seguridad, el 84% informó sentirse incómodamente estresado en el trabajo, y más de la mitad dijo que el estrés está afectando negativamente su desempeño laboral. Invertir en el bienestar de las personas en estos roles es crucial; no solo los apoya personalmente, sino que también evita la deserción en áreas donde el fracaso representa una amenaza para toda la empresa.
En 2026, los presupuestos de TI favorecerán soluciones de almacenamiento de respaldo que no dependan de la supervisión humana debido a preocupaciones relacionadas con la IA. A medida que la IA se integra más en las operaciones empresariales, a veces trae resultados inesperados, como el incidente de Replit en el que un asistente de IA eliminó toda una base de datos de producción. En 2026, las organizaciones reforzarán aún más los controles administrativos y priorizarán soluciones de almacenamiento de respaldo que ofrezcan Zero Trust e Inmutabilidad Absoluta. Esta combinación garantiza que los datos de respaldo estén completamente protegidos desde el momento en que se crean, eliminando el riesgo de borrado accidental o malicioso, incluso por parte de usuarios privilegiados o herramientas de IA.

