Mientras otros mercados avanzan en su implementación, México enfrenta el desafío de convertir las entregas aéreas en un modelo viable para las operaciones de última milla.
México tiene potencial para incorporar drones a sus operaciones de última milla, pero su adopción todavía enfrenta barreras que van más allá de la tecnología. Regulación, infraestructura, radios limitados de cobertura, densidad urbana y costos operativos serán determinantes para definir si este modelo puede generar eficiencias reales para las empresas, de acuerdo con un análisis de Envia.com
Con operaciones en 11 países, una red de más de 100 paqueterías integradas y conexiones con más de 40 plataformas de e-commerce y marketplaces, analizamos de manera constante las tecnologías que están transformando la logística en distintos mercados y las oportunidades que podrían representar para las empresas en México.
Entre estas tecnologías se encuentran los drones, una alternativa que ya comienza a probarse para la entrega de paquetes en distintos mercados. Sin embargo, trasladar estos modelos al contexto mexicano implica más que incorporar una nueva herramienta: requiere identificar en qué operaciones puede generar una ventaja y bajo qué condiciones puede integrarse eficientemente a las redes logísticas. Para ello, será necesario considerar cuatro variables principales:
- Radio de cobertura: al operar en distancias delimitadas, la concentración de pedidos, la ubicación de los centros de distribución y la frecuencia de las entregas determinarán en qué casos un dron puede ser más eficiente que una ruta terrestre.
- Integración con la infraestructura existente: los drones deberán conectarse con centros de distribución, sistemas de gestión de pedidos y puntos de salida y recepción. Esto será especialmente relevante en operaciones que combinan múltiples canales y proveedores; Envia.com, por ejemplo, conecta actualmente más de 40 plataformas de e-commerce y marketplaces.
- Configuración urbana: entregar en una casa presenta condiciones distintas a hacerlo en un edificio residencial o corporativo. Llegar a las coordenadas correctas no garantiza completar la entrega, por lo que lockers inteligentes o puntos especializados de recepción podrían convertirse en componentes clave del modelo.
- Regulación y viabilidad económica: además de reglas claras para incorporar drones a las redes de distribución, las empresas necesitarán una ventaja económica que justifique su uso. La distancia, la urgencia, el tipo de producto y la ubicación del destino serán determinantes para identificar las operaciones en las que esta tecnología pueda aportar mayor valor.
Los drones tienen un potencial muy interesante para la última milla, pero no basta con que la tecnología pueda transportar un paquete. Para que el modelo funcione en México tenemos que resolver algunas variables. Tenemos esta tecnología en la mira y evaluamos la posibilidad de realizar una prueba piloto para entender en qué escenarios puede generar eficiencias reales.
Para el mercado B2B, ahí está precisamente la oportunidad: identificar operaciones específicas donde los drones puedan ofrecer una ventaja en tiempos, costos o capacidad de entrega.
Su adopción podría complementar redes terrestres, centros de fulfillment y lockers inteligentes, dando paso a operaciones más flexibles y conectadas. El futuro de la última milla se basará en elegir la solución más eficiente para cada necesidad de negocio. En el caso de los drones, el siguiente paso será demostrar dónde pueden generar una ventaja logística real para las empresas mexicanas.